Escuadrón “Deus ex machina” en San Gregorio

Deus ex machina: según el diccionario de la Real Academia Española, “persona o cosa capaz de solucionar, sin dificultad aparente, todo tipo de situaciones.”

Esta entrada del blog está dedicada a esas personas precisamente. Y va dirigida a aquellas otras que no están puestas en la materia o a quienes, como yo, les sorprende que, en medio de la nada, parezca haber solución para todo tipo de situaciones. Doy por hecho que a quienes visten el uniforme, lo que cuente aquí ahora no les llamará la atención, por cotidiano. O incluso les hará gracia que me llame la atención. Bueno, ahí vamos.

Y vamos, lo primero, a comer. A las 14:30 más o menos. En medio de ninguna parte, literal. Me suena que debemos de estar cerca de la caseta de Cativiela, o de Antolín, pues alguien lo ha mencionado en algún momento. Una hondonada solitaria, áspera y desapacible en la que, por contraste, se destaca un almendro ya en flor a cuyo alrededor se oye el zumbido de un enjambre de abejas. Y uno se pregunta: ¿qué diablos comeremos aquí? ¿Nos caerá el maná del cielo, como a extraviados israelitas en el desierto?

CNMT "San Gregorio" 2019
Primero, segundo y postre. © Carlos Molero

Nada de eso. Aparece un vehículo ligero, un Aníbal del escuadrón de Plana Mayor y Servicios, cuyos rancheros han echado la mañana preparando las alubias blancas, la carne con arroz y la fruta que todos, en fila disciplinadamente, recogemos en esas típicas bandejas de metal que forman parte de la iconografía de unos días en el campo de maniobras.

CNMT "San Gregorio" 2019
Municionando los Centauros.

O nos vamos al Puig Amarillo, a un ejercicio de tiro. Pero para disparar, hace falta munición. ¿Se ha acordado alguien de traerla? Por supuesto que sí. Cuando el escuadrón ligero acorazado se concentra en la caseta de Curdi para municionar, allí están ya los camiones del escuadrón de Plana Mayor y Servicios, que se ha encargado además previamente de pasarse por el polvorín del campo de maniobras a por los lotes correspondientes.

O volvemos ya con la noche encima al vivac, con una cierta preocupación por todo el combustible que hemos gastado moviéndonos el día entero de acá para allá. ¿Quien dijo preocupación? En el mar de luces que nos acoge ya desde lejos en la Hoya del Borracho, se distinguen, aisladas a unas decenas de metros lejos de las tiendas de campaña, las naranjas laterales de una de las cisternas del escuadrón de Plana Mayor y Servicios, que envuelta en el paisaje negro aguarda para dar de beber a los sedientos blindados.

CNMT "San Gregorio" 2019
¿Marte?¿Venus? No, San Gregorio. © Carlos Molero

Y cuando uno de ellos se pone malo, o no puede arrancar, o su motor carraspea o se ve envuelto en una humareda de origen incierto, para allá que van los especialistas del escuadrón de Plana Mayor y Servicios, a hacerle el diagnóstico y tratar de dar solución a otra situación inesperada en medio de esta nada. Y si quien necesita ayuda es un humano, ¿qué? Pues también hay solución, por supuesto. El personal sanitario del escuadrón de Plana Mayor y Servicios tiene un dispensario -que tendrá un nombre técnico en la jerga militar, seguro- para atender achaques, enfermedades, traumatismos… Y si la cosa se complica, al hospital militar de Zaragoza.

CNMT San Gregorio 2019
Una de las ambulancias de que dispone el RC “Farnesio” 12 © Carlos Molero

Y tras un día de campo, hasta se agradece entrar en una de esas tiendas de campaña que sirven para todo que monta el escuadrón de Plana Mayor y Servicios, y sentarte en un banco de liso, gris y frío metal para que la memoria comience a decantar lentamente, como los buenos vinos de reserva, los recuerdos, los momentos, las emociones, las imágenes…

La Psicología suele vincular el color azul con las ideas de serenidad, de calma, con el control de las situaciones, con la protección, con la seguridad. Tal vez por eso sea el azul el color con el que se identifica al escuadrón de Plan Mayor y Servicios.

CNMT San Gregorio 2019
Banderín azul, del escuadrón de Plana Mayor y Servicios © Carlos Molero

Las corazas despliegan en San Gregorio

Un escuadrón del Regimiento, reforzado con elementos del de Plana Mayor y Servicios, desplegó en el campo nacional de maniobras y tiro “San Gregorio” de Zaragoza, entre los días 19 y 27 de febrero de 2019, en coincidencia con el ejercicio “Linaje artillero”, unas ‘alfas reunidas’ del Grupo de Artillería de Campaña VII, de la Brigada “Galicia” VII.

CNMT "San Gregorio" 2019
En la “Hoya del borracho”, a la espera de iniciar el movimiento. © Carlos Molero

Durante un par de días, estuve acompañando a los hombres y mujeres del Regimiento en este despliegue en San Gregorio, que se aprovechó entre otras muchas cosas, para refrescar la instrucción de tiro de las tripulaciones del Centauro con el armamento principal, el cañón de 105 mm.

En esas 48 horas, pude conocer cómo se franquea el río Ebro sobre pontones, el trabajo de los observadores avanzados de Artillería, cómo se pide un apoyo de fuego de artillería, o el efecto multiplicador en las capacidades de un escuadrón que puede proporcionar una patrulla de helicópteros de ataque. O cómo ponerse a cubierto de esta cuando, dentro de las incidencias que se inyectan en el ejercicio, los “Tigres” se convierten durante un rato en enemigos a la caza.

CNMT "San Gregorio" 2019
Jinete entre MGs. © Carlos Molero

Sin duda que, visto desde fuera, lo más espectacular es la sesión de tiro en el campo de tiro “Puig Amarillo”, donde por unas horas de la tarde, el aire se llena de estampidos sordos y explosiones, que se mezclan con el tableteo de las ametralladoras de los VAMTAC de la sección de vigilancia del escuadrón, a las que hacen coro los cañones Bushmaster de los VEC. Eso sí, todas las voces quedan aplastadas cada vez que el Centauro ruge con su cañón OTO Melara de 105 mm. Pero antes de que empiece el concierto, pasamos unos cuantos minutos en la caseta de Curdi, uno de esos incontables corrales, chozos, casas y parideras que sobreviven en ruinas al paso del tiempo en las 33.000 hectáreas del campo de maniobras y que sirven de referencias para no terminar perdido en esta especie de ‘non plus ultra’.

CNMT "San Gregorio" 2019
A la derecha del fogonazo, va el proyectil en vuelo. © Carlos Molero

Allí, se descarga la munición de los camiones que la han acercado desde el vivac del escuadrón, y se reparte entre las tripulaciones. Todo perfectamente empaquetado y etiquetado; así de primeras podría pensarse en realidad que lo que se están descargando son botellas de vino de gran reserva para un Gulliver sediento: su caja de madera, que se abre y muestra en su interior un embalaje cilíndrico negro que custodia la botella, de una añada imposible de identificar, algo así como 4C1/S70… Con mucha soltura y maña, los jinetes del Farnesio van desvelando la realidad; no son botellas sino proyectiles HEAT de 105 mm, que cargan sobre sus hombros como si tal cosa, para pasarlos por una escotilla siempre pequeña a los alvéolos de la torre del Centauro, donde reposarán hasta su último viaje.

CNMT "San Gregorio" 2019
HEAT, alto explosivo contracarro.

Batman, Marlboro, Cangrejos…

Ver el despliegue de un escuadrón de Caballería desde dentro es, en realidad, no ver el despliegue de un escuadrón de Caballería, sino intuirlo por las nubes de polvo e imaginarlo en tu cabeza, para lo que compones mentalmente un mapa al que añades elementos conforme los mensajes de radio se suceden por las mallas de transmisiones. Nos movemos con “Batman”, el jefe de la partida que progresa desde primera hora de la mañana por unos ejes que nos llevarán desde la Hoya del borracho hasta, más o menos, las casas bajas del Castellar.

Eso medido sobre el mapa en línea recta vienen a ser once o doce kilómetros; pero en la “guerra” se transforman en una distancia que no parece acortarse nunca, con continuos tiempos de espera en medio de ningún lugar, bajo el sol que reverbera sobre el blanco de los caminos, secos desde hace semanas.

CNMT "San Gregorio" 2019
Vehículo de Exploración de Caballería VEC TC-25 © Carlos Molero

Son tiempos de espera habituales, puesto que estamos aguardando a que las patrullas -Marlboro, Jolie, Cangrejos…- vayan alcanzando las líneas de coordinación para continuar con la progresión, y eso lleva su tiempo. Y además, esto es Caballería, el despliegue es amplio y sólo muy de cuando en cuando vemos alguno de los vehículos que toman parte en la maniobra. A nuestra retaguardia, siempre cerca y preparado, nos acompaña “Aybar” (¿o será con v?), el equipo de observadores avanzados del Grupo de Artillería de Campaña VII que tiene asignado hoy la partida.

El PREM

Esta, ahora, despliega en anillo, sobre las cotas dominantes para proporcionar la seguridad a un PREM -¡qué sería del Ejército sin las siglas y los sigloides!-, un punto de reabastecimiento y municionamiento que es utilizado por una pareja de helicópteros “Tigre” del Batallón de Helicópteros de Ataque (BHELA) I de Almagro (Ciudad Real), para realizar un repostaje en caliente; o sea, sin apagar los motores.

CNMT "San Gregorio" 2019
Helicóptero Tigre del Batallón de Helicópteros de Ataque (BHELA) I de Almagro (Ciudad Real), a punto de aterrizar para un reabastecimiento en caliente en un PREM, punto de reabastecimiento y municionamiento. © Carlos Molero

Después, y hasta que llegue el ocaso, la patrulla de aeronaves se convierte en un elemento más de maniobra a las órdenes de “Batman”. Vamos de nuevo hacia el norte, en medio de un tráfico continuo de comunicaciones, en las que los mensajes de “Batman” para “Jolie”, “Marlboro”, “Cangrejos” se cruzan con los de Delta Uno Uno para Bravo Mike Dos, para Bruma, para Ayvar… Resulta divertido esa especie de doble personalidad, en la que por unos momentos eres un personaje de comic de DC y de inmediato te conviertes en el señor Delta.

CNMT "San Gregorio" 2019
Y mañana, más. © Carlos Molero

Ahora, de repente, los helicópteros han “chaqueteado” y se han pasado al enemigo. La partida ha de adoptar las medidas de ocultación oportunas para evitar ser detectada por estos ícaros manchegos armados hasta los dientes y con ganas de pelea. Desde el puesto de mando móvil de “Batman”, podemos intuir el vuelo de los Tigres -el rumor de cuyos rotores se deja oír con mayor o menor intensidad entre los arbustos que nos ocultan de ellos- por las notificaciones que, de su posición, van “cantando” las distintas patrullas. Pero que no se confíen los aviadores del Ejército, que la partida del Farnesio no está inerme ante ellos; de hecho, los tiradores de precisión de “Cangrejos” los tienen a tiro de sus fusiles…

Río Ebro

Estos días de ejercicio se cierran con una nueva colaboración con otras unidades del Ejército de Tierra. Artillería, Aviación del Ejército… y ahora Ingenieros; en concreto con el Regimiento de Pontoneros y Especialidades de Ingenieros (RPEI) nº 12, que tiene su acuartelamiento en Monzalbarba, un barrio a las afueras de Zaragoza con salida directa al río Ebro. Y eso vamos a hacer esta mañana: cruzar el río Ebro sobre pontones.

CNMT "San Gregorio" 2019
Siga la señal… © Carlos Molero

Primero, una marcha en columna de una hora hasta las inmediaciones de Alfocea, en el límite oeste del campo de maniobras, donde nos ponemos ya en manos de los primeros pontoneros. Ellos se encargan de reorganizar la columna con el orden de marcha con que cruzaremos el río: ligeros, camiones, VECs y Centauros. Además, explican las medidas de seguridad que han de adoptar las tripulaciones, y las que los propios ingenieros han tomado para que todo se desarrolle sin sobresaltos.

Cuando se llega a la orilla del río, el despliegue de los pontoneros transmite una sensación de control total: balizas, guías y centinelas que encaminan a la columna, embarcaciones y buceadores en el río listos para entrar en acción en caso de que alguien caiga al agua… Los pontones ya están instalados y el cruce se hace con rapidez, a pesar de que no vamos a más de 15 km/h.

CNMT "San Gregorio" 2019
Franqueo del río Ebro sobre pontones. © Carlos Molero

Salvado el obstáculo, dentro del acuartelamiento los ingenieros han preparado una “gymkana” para que la partida se instruya en el paso de obstáculos mediante el cruce de los distintos puentes en servicio en el Ejército de Tierra, esos que en los últimos meses se han desplegado en distintos puntos de España para paliar los daños producidos en las infraestructuras por crecidas de los ríos: puente Dornier, puente Bailey… Salida del acuartelamiento “Sangenís” de nuevo en columna, paso de los pontones y marcha de regreso al vivac en la Hoya del borracho, donde los rancheros han preparado un menú “infantil”, pues hay que desmontar cuanto antes el campamento para iniciar el repliegue.

El Aníbal nos va acercando poco a poco a la entrada del CENAD “San Gregorio”. En el retrovisor, en medio del traqueteo, se va alejando poco a poco La hoya del borracho. Nos vamos acercando a la salida del campo de maniobras,  y en el retrovisor, entre las nubes de polvo se van difuminando las siluetas de los vehículos y de los jinetes del Regimiento Farnesio, los últimos de una saga de soldados nacida en Flandes en aquella época en la que nunca se ponía el sol.

 

 

 

 

 

 

Que 370 años no es nada…

“Que febril la mirada, errante en las sombras, te busca y te nombra”. Y te halla formado en el patio de armas de la Base Militar “El Empecinado”. Y te nombra: Regimiento Farnesio.

CCCLXX aniversario de la fundación del RC Farnesio 12
Por España, todo ppor España.

Una vez más, como todos los 7 de marzo, se conmemoró la fundación del más viejo de los regimientos de la Caballería, aquél que por una conformidad de 7 de marzo de 1649 quedaba en Mons (Bélgica) al mando del príncipe Jorge Cristián de Hessen-Homburg.

Ya sabes que los actos militares tienen un guión muy matizado, que facilita las cosas. El coronel del Regimiento, Juan José Soto, presidió el acto, en el que se entregaron condecoraciones y distinciones, se concedió al soldado José María Ferrer, del ELAC 2º, el premio “Pedro Castillo” que distingue al mejor jinete de tropa del Regimiento. Y se nombraron nuevos lanceros de honor; en esta ocasión, al general de Caballería Andrés Chapa y al anterior coronel del Regimiento, Álvaro de Zunzunegui.

CCCLXX aniversario de la fundación del RC Farnesio 12
“Somos soldados de la España grande, en cuyas tierras no se puso el sol.”

Habló el coronel Soto a los componentes del Regimiento, a quienes recordó que el Regimiento forma parte de la Caballería, de un arma de combate, y que la misión final del jinete es ésa, el combate: vencer o morir.

CCCLXX aniversario de la fundación del RC Farnesio 12
El acto militar lo presidió el coronel jefe del Regimiento, Juan José Soto.

A los caídos, por supuesto, se les tuvo un recuerdo especial con el siempre emotivo toque de oración con los clarines de Caballería. Luego se entonaría el himno del Regimiento (“Somos soldados de la España grande, en cuyas tierras no se puso el sol“) y desfilaría el Regimiento por la avenida del zar Nicolás II.

CCCLXX aniversario de la fundación del RC Farnesio 12
El recuerdo a los que ya están en la eternidad.

En el vino español, brindis por el primer jinete de España, el Rey, y una sorpresa final: el regalo por parte de D. Alfonso Rojas Salcedo, otro lancero de honor del Farnesio, de una guerrera de tropa reglamentaria de la época de Alfonso XIII para su exhibición en el museo del Regimiento.

CCCLXX aniversario de la fundación del RC "Farnesio" 12
Guerrera de tropa del Regimiento Farnesio, reglamentaria del reinado de Alfonso XIII, donada al muso del regimiento por el lancero de honor D. Alfonso Rojas

Veteranos – Resumen de la asamblea general ordinaria (12ENE2019)

En la Base Militar “El Empecinado”, situada en Santovenia de Pisuerga (Valladolid), el 12 de enero de 2019, a las 11:00 horas se reunió en el domicilio social la asamblea general ordinaria de la Asociación de Veteranos de Caballería de Farnesio, convocada de acuerdo con lo previsto en el artículo 18 de los estatutos, bajo la presidencia de D. José Luis Sumillera Calvo, presidente de la asociación.

Los principales asuntos tratados fueron la aprobación por parte de la asamblea del cobro de una cuota anual a los socios, que quedó fijada en una cantidad mínima de 12 euros, con la que hacer frente a los gatos de las actividades que desarrolle la asociación, siendo la primera de ellas el pago de la beca correspondiente al premio Pedro Castillo, que entrega el Regimiento Farnesio al mejor militar de tropa de la Unidad.

12ENE2019.- Asamblea general de la asociación de veteranos del Farnesio

Se aprobó, asimismo, convocar a los socios a una comida de hermandad en Valladolid el sábado 2 de marzo, en vísperas del aniversario de la fundación del Regimiento Farnesio.

Se enviará por correo electrónico a los socios el acta de la asamblea general, en la que se detallan los acuerdos de la reunión, así como el número de la nueva cuenta corriente en la que poder hacer efectivo el pago de las cuotas.

Te recordamos, por último, que la asociación está abierta a todos aquellos veteranos (hombres y mujeres) sirvieron en las filas del Regimiento de Caballería “Farnesio” 12 del Ejército español -militares profesionales y soldados de reemplazo- que así lo soliciten y sean admitidos por su junta directiva. También podrán formar parte de la asociación aquellas personas que, en vitud del ejercicio de su profesión, hayan acreditado su interés y afecto por este regimiento, así como los familiares directos de todos ellos. Puedes darte de alta rellenando el pewueño formulario que encontrarás en este enlace https://regimientofarnesio.wordpress.com/veteranos-de-farnesio/

Relevo de mando en el Regimiento

El primer coronel que, con tal denominación, tuvo el Regimiento Farnesio fue el barón Ignacio de Fourneau, quien estuvo al mando del tercio de Caballería entre 1693 y 1703. Fue en 1701 cuando dejó de ser maestre de campo para convertirse en coronel. A él, le han sucedido en estos siglos otros muchos. El último de ellos es Juan José Soto Rodríguez, al frente del viejo Hessen-Homburg desde el 13 de diciembre de 2018.

13DIC18.- Toma de posesión del coronel Soto
© Carlos Molero

El relevo de coronel al frente de la Unidad es uno de esos variados rituales que tiene la Milicia para conducir de manera ordenada su vida diaria. Es una ceremonia bastante simple, con una secuencia rápida y simbólica para representar la continuidad en el mando.

Los coroneles entrante y saliente se sitúan a ambos lados de la autoridad que preside el acto -en este caso el coronel Sánchez Hérraez, del RI “Isabel La Católica” 29- y se lee públicamente la orden de nombramiento (“De orden de Su Majestad el Rey…”) con el Regimiento en la posición de firmes. El coronel saliente ordena “Sobre el hombro”, y de seguido, el entrante, “descasen armas”.

13DIC18.- Toma de posesión del coronel Soto
© Carlos Molero

El relevo se completa con el coronel saliente entregando el guión de mando del Regimiento al coronel entrante; y el primero de ellos, finalmente, despidiéndose del estandarte. Para entonces, ya ambos habrán intercambiado sus lugares junto al podio.

13DIC18.- Toma de posesión del coronel Soto
© Carlos Molero

El relevo continúa con la secuencia habitual de un acto militar: se retira el estandarte, se recita el decálogo de la Brigada “Galicia” VII -a la que pertenece en estos momentos el Regimiento-, se entona el himno del Farnesio (“Adelante, jinetes de Farnesio, altas las frentes y alto el corazón…”) y tras abandonar el patio de armas a paso ligero, se termina con un desfile de la Unidad ante la autoridad y su nuevo coronel en la avenida del Zar Nicolás II.

Horny!

No, no es el nombre de algún antiguo caballo del Regimiento, ni un indicativo radio extraño empleado en algún despliegue por el campo de maniobras de San Gregorio. El palabro aparece pintado, como se ve, en la pared de uno de los ruinosos edificios que forman esa gran ruina que es hoy día el abandonado acuartelamiento “Conde Ansúrez” del Paseo del Arco de Ladrillo de Valladolid, que fue sede del Regimiento Farnesio entre 1902 y 1996.

Acuartelamiento "Conde Ansúrez"
Foto © Jesús Benítez Béjar

Un conjunto de edificios catalogado, que goza -o gozaba, que ya no estoy seguro- de una protección especial dentro del Plan General de Ordenación Urbana de Valladolid, y que hace años fue subastado por el ministerio de Defensa, haciéndose con él un grupo de constructoras con la idea de convertirlo en viviendas, pero respetando, tal y como señalaba el Plan, su aspecto externo.

Acuartelamiento "Conde Ansúrez"
Foto © Jesús Benítez Béjar

El paso del tiempo, la crisis económica y del “ladrillo” y la acción de vándalos y chatarreros han transformado nuestro viejo cuartel en este cadáver ya sin alma que se ve en las fotos tomadas a mediados del mes de octubre de 2018.

Acuartelamiento "Conde Ansúrez"
Foto © Jesús Benítez Béjar

Es triste, duele mucho ver en qué ha quedado convertido el lugar por el que miles de jinetes del Farnesio vieron desfilar, con buenos ratos y malas experiencias, una parte de su vida, en el servicio a España.

La bandera de España cumple 175 años

El 13 de octubre de 1843, hoy hace 175 años, se publicaba un Real Decreto por el que se determinaba que las banderas y estandartes de todos los cuerpos e institutos que componían el Ejército, la Armada y la Milicia nacional fuesen iguales en colores a la bandera de guerra española.

Cuando cinco años más tarde, en 1848 el Regimiento Farnesio vuelve a crearse en Burgos -había sido disuelto al igual que el resto del Ejército en 1823-, lógicamente se le dota de un estandarte en aplicación de ese Real Decreto. ¿Se ha perdido esa enseña? Afortunadamente no, se encuentra depositada entre los fondos del Museo del Ejército.

Galope

Así que, aprovechando la efeméride, te presento el más antiguo de los estandartes del Regimiento, junto con su descripción:

La tela es de damasco con los colores rojo y gualda, y mide 0,51 metros por 0,53 metros. El anverso y el reverso son iguales, presentando en su centro el escudo real con las Armas de España sobre la cruz de Borgoña, todo él bordado en realce, circundando la leyenda, bordada en plata, que dice: “Regimiento de Farnesio, 2º de Lanceros”, y como remate, a los lados lleva una cenefa y fleco de hilo de plata. Como corbata, lleva cintas de seda de los colores rojo y gualdo, rematado por borla de hilo de plata“.

estandarte_1849